Sector legal
Abogados multados por citar sentencias falsas inventadas por IA: qué pasó y cómo evitarlo
En 2026, el TSJ de Canarias ha multado a dos abogados por presentar escritos con decenas de sentencias que no existían, generadas por inteligencia artificial. El problema no es la IA: es usarla como si fuera una base de datos jurídica.
Equipo Amud · Revisado el 2 de octubre de 2026 · 4 min de lectura
Qué pasó en Canarias
Febrero de 2026: 48 sentencias que no existían
Por auto de 10 de febrero de 2026, la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias impuso una multa de 420 euros a un abogado que había incluido en un recurso de apelación 48 citas de jurisprudencia inexistentes, sugeridas por una herramienta de inteligencia artificial.
El abogado admitió los hechos y reconoció su responsabilidad. Aun así, el tribunal consideró su actuación contraria al deber de veracidad y a las reglas de la buena fe, con abuso del servicio público de la Justicia, y dio traslado al colegio de abogados por si procedía una sanción disciplinaria. En su resolución dejó dos ideas que conviene recordar: la supervisión humana es el «eje vertebrador» del uso de la IA en la abogacía, y la herramienta debe entenderse como «asistencial y nunca como decisoria».
Julio de 2026: otra vez, y el doble de multa
Meses después, la misma Sala multó con 840 euros a otro abogado por presentar un recurso que citaba al menos 25 sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional incorrectas, apócrifas o directamente inexistentes. Las citas aparecían entrecomilladas y destacadas, como si fueran auténticas, y el Servicio de Documentación del propio tribunal tuvo que comprobarlas una a una.
El tribunal habló de desatención de deberes profesionales básicos por imprudencia grave y recordó que usar herramientas de IA no exime de revisar la información antes de presentarla. Como detalle, la cuantía de la multa se calculó a partir del coste anual de una plataforma de IA jurídica. También en este caso se dio traslado al colegio de abogados.
Por qué la IA se inventa sentencias
Un modelo de lenguaje no busca en una base de datos: genera el texto más probable a partir de lo que ha aprendido. Si le pides jurisprudencia que respalde un argumento, producirá referencias con el formato exacto de una sentencia real —tribunal, número, fecha, ponente— aunque no exista ninguna. No miente a propósito; simplemente no sabe distinguir lo plausible de lo cierto.
Por eso, una herramienta de IA genérica es útil para redactar o resumir, pero peligrosa como fuente. Cuando el resultado va a un tribunal, cada cita tiene que salir de una fuente verificable y pasar por los ojos de un abogado.
Lo que dice la propia Abogacía
El Consejo General de la Abogacía Española presentó en enero de 2026 su Libro Blanco sobre Inteligencia Artificial y Abogacía. Según los datos difundidos en su presentación, el 60 % de los profesionales ya utiliza aplicaciones con inteligencia artificial.
El principio central del documento es la supervisión humana: la IA es un complemento del trabajo jurídico, no un sustituto, y la responsabilidad sobre la estrategia y los escritos sigue siendo del abogado. Los dos autos de Canarias aplican exactamente esa idea.
El problema no es la IA, es usarla como oráculo
| Chat de IA genérico | Empleado digital en un despacho | |
|---|---|---|
| De dónde salen los datos | De lo que el modelo «recuerda» | Del expediente, los documentos del cliente y los sistemas del despacho |
| Qué hace con una cita | La genera si parece plausible | No cita lo que no está en una fuente; lo marca para revisión |
| Cálculos (indemnizaciones, plazos) | Los estima el modelo | Los calculan reglas programadas y comprobadas |
| Qué sale del despacho | Lo que el usuario copie y pegue | Solo lo que un abogado ha aprobado |
| Qué queda registrado | Una conversación | Cada paso, con su autor y sus datos |
Un empleado digital bien diseñado no sustituye la investigación jurídica del abogado: se ocupa del trabajo que no exige inventar nada. Recibe el correo, identifica el asunto, reúne la documentación, extrae los datos de los documentos, prepara borradores sobre las plantillas del propio despacho y calcula con reglas lo que haya que calcular. Y nada sale hacia un cliente o un tribunal sin que una persona lo apruebe. Lo explicamos en detalle en IA en despachos de abogados: qué se puede automatizar hoy y qué no.
Cómo usar la IA en tu despacho sin acabar en un auto de multa
- Separa redactar de citar. La IA puede ayudarte a ordenar argumentos o pulir un texto; las citas, siempre de una fuente oficial.
- Verifica cada referencia en el buscador del CENDOJ o en tu base de datos jurídica antes de incluirla.
- Usa herramientas conectadas a fuentes, que muestren de dónde sale cada respuesta, en lugar de un chat genérico.
- Define qué debe aprobar siempre un abogado: escritos, comunicaciones a clientes y cálculos con consecuencias.
- Deja rastro. Saber quién preparó qué, con qué datos y quién lo aprobó protege al despacho.
- Forma al equipo. El Reglamento Europeo de IA ya exige que quien usa estos sistemas tenga formación suficiente.
- Delega primero lo que no requiere fuentes externas: recepción del correo, documentación, datos y cálculos. Ahí es donde la IA ahorra más horas con menos riesgo.
Si quieres ver cómo se aplica esto en la práctica, en automatización e IA para despachos de abogados contamos qué hace hoy un empleado digital en un despacho.
Fuentes
- CGPJ: El TSJ de Canarias multa a un abogado por citar hasta 48 sentencias falsas sugeridas por IA
- Noticias Jurídicas: Multado un abogado por presentar un recurso con al menos 25 sentencias inexistentes
- Consejo General de la Abogacía Española: Libro Blanco sobre Inteligencia Artificial y Abogacía
- LegalToday: La Abogacía presenta el Libro Blanco sobre el uso de la IA en la profesión
Preguntas frecuentes
¿Se puede multar a un abogado por usar inteligencia artificial?
No por usarla, sino por presentar ante un tribunal información falsa sin verificarla. En los dos casos de Canarias, la multa se impuso por actuar contra el deber de veracidad y la buena fe procesal, y el tribunal dio traslado al colegio de abogados por si procedía una sanción disciplinaria.
¿Por qué la IA se inventa sentencias?
Porque un modelo de lenguaje genera el texto más plausible, no consulta una base de datos. Si no está conectado a una fuente documental y nadie comprueba la cita, puede producir una referencia con formato impecable que no existe.
¿Puedo usar ChatGPT para buscar jurisprudencia?
Como punto de partida, sí, siempre que cada cita se compruebe en una fuente oficial, como el buscador del CENDOJ, antes de incluirla en un escrito. La responsabilidad sobre lo que se presenta sigue siendo del abogado.
¿Qué tareas de un despacho se pueden delegar en la IA sin este riesgo?
Las que trabajan con datos que ya tiene el despacho: clasificar el correo, ordenar la documentación de los clientes, extraer datos de documentos, preparar borradores sobre plantillas propias o hacer cálculos con reglas programadas. Lo que exige citar fuentes externas necesita siempre verificación humana.
Sigue leyendo
Blog
IA en despachos de abogados: qué se puede automatizar hoy y qué no
La inteligencia artificial ya puede quitarle a un despacho buena parte del trabajo administrativo y de preparación. Lo que no puede es sustituir el criterio del abogado. La frontera entre ambas cosas es la que decide si un proyecto sale bien.
Sector
Automatización e IA para despachos de abogados
Los abogados de tu despacho no estudiaron Derecho para renombrar PDFs, perseguir documentación o copiar datos de un correo a un expediente. Un empleado digital se ocupa de ese trabajo y deja cada decisión en manos del abogado.
Guía
Qué es un empleado digital
Un empleado digital es un agente de inteligencia artificial con un puesto definido en tu empresa: recibe encargos por correo, chat o WhatsApp, trabaja dentro de tus herramientas con las capacidades que le autorizas y pide tu aprobación antes de cualquier acción importante.
¿Qué tarea te gustaría quitarte de encima?
Cuéntanos cómo trabaja tu equipo. En una sesión gratuita de 30 minutos te decimos qué se puede automatizar, cuánto ahorrarías y qué no compensa.
Agendar reunión gratuita